domingo, 25 de septiembre de 2016

UN RELATO COLECTIVO

En Infolibre, el relato que hemos ido ideando entre Santiago Rocangliolo, Juan José Millás, Cristina Fernández Cubas y yo:

http://www.infolibre.es/noticias/los_diablos_azules/2016/09/23/la_abuela_4_55091_1821.html

martes, 6 de septiembre de 2016

EXÉGESIS SORIANAS

Lo de Soria sólo podría explicarlo Cospedal: "Se trata de un giratorio en diferido por la simulación de un funcionario designado en finiquito".

No nos engañemos: lo peor de todo es que los ejecutivos del Banco Mundial van a acabar haciéndose un lío geográfico con Soria y Panamá.

Visto lo de Soria, Bárcenas exige al gobierno que lo mande al Banco Mundial aunque sea en calidad de cajero automático.

No se alteren ustedes por menudencias. El verdadero lío vendrá cuando se descubra que Soria es en realidad un cantante melódico venezolano.

lunes, 5 de septiembre de 2016

EL DÚO ESTÁTICO



(Publicado el sábado en la prensa.)


El hecho de que nuestros gobernantes vocacionales se dediquen últimamente a fomentar la ingobernabilidad no debemos interpretarlo como una paradoja irresponsable y caprichosa, sino más bien como un experimento arriesgado con la realidad colectiva, sin duda para comprobar hasta dónde puede dar de sí dicha realidad sin que se rompa en varios pedazos irreparables.


            Por su tradición de alternancia exclusiva en el poder, tanto el PP como el PSOE procuran no darse por aludidos ante un panorama político diversificado, ante una multiplicidad de opciones que ni siquiera desde el más tajante de los optimismos puede interpretarse como coyuntural. Y, cuando los que se postulan para administrar las realidades colectivas empiezan a perder el sentido de la realidad a secas, nos ganamos a pulso nuestro derecho al estupor, que es en lo que andamos ahora.


            Descolocados ante la incomodidad del voto pluralizado, el PP y el PSOE son víctimas aturdidas del fin de la posibilidad de las mayorías absolutas, así lo sean mediante pactos de poca complejidad estratégica como los suscritos en el pasado, cuando los nacionalistas se limitaban al independentismo retórico. Motivos no les faltan para ese aturdimiento, pero tal vez sería conveniente que entendieran que los gobiernos en minoría son un fastidio para los gobernantes, pero que a la vez suponen un impulso de efectividad para la oposición y, sobre todo, una garantía democrática para la ciudadanía, al imposibilitar el mecanismo absolutista del rodillo. 

Por otra parte, ambos partidos comparten un problema: su pasado. Si bien algunos sectores del PP han disfrutado de una orgía de corrupción sin freno ni límites, algunos sectores del PSOE tampoco se han limitado a rezar el rosario, de modo que su actitud de no haber roto un plato a lo largo de su historia adquiere un matiz desconcertante. (“¡Qué escándalo! ¡He descubierto que aquí se juega!”, exclamó el prefecto de policía de Casablanca.) 

Resulta comprensible que ambos partidos se instalen en el desentendimiento mutuo, en parte porque en eso les va la vida, pero se comprende un poco menos el hecho de que se desentiendan de la necesidad de entenderse desde el más enrocado de los antagonismos, si me permiten ustedes el modesto trabalenguas. Es decir, entenderse como lo que son: unas opciones opuestas condenadas a ser complementarias, al menos de momento. No estoy sugiriendo ni mucho menos la necesidad de un pacto de gobierno entre PP y PSOE, sino la necesidad urgente de un pacto de deslealtad: que uno de los dos permita la formación de un gobierno precario, y que el otro lo espere con la cachiporra a la vuelta de la esquina.


            Si Rajoy se empeña en alcanzar la presidencia del gobierno en virtud de la confianza que pueda generar entre sus adversarios políticos, lo lleva claro. Si Pedro Sánchez se empeña en lo propio en virtud de la magia espontánea, en plan Princesa por sorpresa, lo tiene negro. Porque lo que parece inevitable es que quien quiera gobernar estará obligado a dormir con su enemigo, así sea con un ojo abierto y el otro cerrado. Eso o pasarse la vida en vela, o en duermevela, o padeciendo el insomnio que suelen provocar los afanes incumplidos, o sumido en la pesadilla de las posibilidades imposibles. 


Así que no queda otra que paciencia y barajar. Pero teniendo muy presente que la paciencia del público de las comedias de enredo, por imprevisibles y divertidas que resulten, tiende a agotarse.

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sábado, 3 de septiembre de 2016

IMPRESIONES PARLAMENTARIAS

-Ojalá me equivoque, pero el lío en que se ha metido Pedro Sánchez sólo es comparable al lío en que lo van a meter.

-ERC estudia pagar un cursillo de lectura rápida a Rufián.

-Se admite Albert Rivera como animal de compañía.

-Rafael Hernando es el arquetipo de ese que, en la whiskería decorada con grabados ingleses de caza, te dice, con la boquita torcida: "A mí es que los BMW no me van, ¿sabes?, porque les falla la rodela suspensoria. Y yo cuando tú quieras te digo cómo hay que hacer una auténtica paella, ¿entiendes?".

-El Parlamento ha conseguido -por fin- reflejar la España real: aquello ya tiene el nivel de una reunión de comunidad de vecinos.

(A todo esto, el PP ha dado el primer paso firme para limpiar España de corruptos: ha desterrado al exministro Soria al Banco Mundial.)

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domingo, 28 de agosto de 2016

SUELTOS

El pacto PP-C´s tiene la misma dimensión de realidad que los dos niños que se ponen a jugar y deciden que uno es Superman y el otro Batman.

¿A cuántos se les ha ocurrido escribir un libro de autoayuda que ayude a librarse de la influencia de los libros de autoayuda?  

En Cádiz, el levante, más que un viento, es una escuela provincial de pesimismo.

El topless del burkini consiste en arremangarse.

Nadie debería irse de este mundo sin responder, al menos una vez en la vida, cuando le pregunten a qué se dedica: "Importación / exportación".

El problema del "todo vale" es que nada acaba valiendo nada.

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lunes, 22 de agosto de 2016

TU EVARISTO



Las viejas amistades suelen correr el riego de convertirse más en viejas que en amistades propiamente dichas. Estás absorto en tus cosas y, de repente, un día cualquiera, en el lugar equivocado, aparece de sopetón esa persona a la que no ves desde hace años y cuyo nombre, tras el aturdimiento inicial, va tomando cuerpo, sílaba a sílaba, en tu memoria: “¡Evaristo!”. Una vez resuelto el trámite de la identificación, como especialista que eres en decrepitudes ajenas, adviertes en los rasgos de Evaristo el envejecimiento que te resistes a reconocer en los tuyos. Al instante, como especialista que también es él en esa misma disciplina, te dice: “Qué viejo estás”, y se despierta en ti la criatura mezquina que busca una venganza en caliente. “Tú tampoco vas mal en eso”, y os reís, porque la vida sin sentido del humor acaba estando muy cerca del infierno, que son –como dijo aquel, y con cuánta razón- los otros, o al menos algunos, como por ejemplo Evaristo, el regresado de las neblinas legendarias del pasado. 

      “¿Qué tal te va la vida?”, os preguntáis casi al unísono, como premisa obligada para mantener un coloquio en el que las preguntas importan menos que las respuestas, aun importando un pito ambas, sin saber muy bien ninguno de los dos qué sentimientos desempolvar, qué grado de efusión dispensaros, cómo medir los gestos de confianza para que no resulten intrusivos y para que a la vez no se queden cortos en la demostración del afecto. Os escrutáis, buscáis un tema de conversación para que el cara a cara no se quede en una cara artificialmente sonriente frente a otra cara artificiosamente sonriente, pero no resulta fácil: “Te veo más gordo”, diagnostica Evaristo, que también está más gordo. 

El reencuentro con un viejo amigo que ya es más viejo que amigo tiene, en fin, sus complicaciones, y de ahí que sea una experiencia que todos procuramos evitar siempre que esté en nuestra mano, ya que los viajes al pasado no suelen traer nada bueno más allá de las recreaciones poéticas en torno al tiempo perdido y ese tipo de coplas. Bien es verdad que, gracias a esos reencuentros casuales, tienes la suerte de enterarte de primera mano de los avatares que han marcado la vida del Evaristo de turno desde que no os veis: su matrimonio o su divorcio, su cambio de profesión o de casa, sus viajes a regiones exóticas, sus aficiones. Eso cuenta sin duda para ti como ganancia de sabiduría. Pero no todo resulta edificante: “Antes tenías más pelo”, te informa Evaristo. Le señalas que él está completamente calvo, y te replica que la calva es sexy. Que lo malo es tener cuatro pelusas. “¿Cómo es posible que no hayas estado en Bora Bora?” Y entonces te cuenta que va a hacer obras en su chalet para instalarse un gimnasio con sauna. 

“A ver si quedamos”. Sí. “Y vigílate esa barriguita”. Vale.


(Publicado el sábado en la prensa.)


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domingo, 14 de agosto de 2016

ENTREVISTA


(Revista de Letras. Suplemento de LA VANGUARDIA)

Benítez Reyes: “La voluntad también puede ser azarosa”

 

11 agosto 2016


Por GONZALO GRAJERA

Tras casi diez años de silencio, Felipe Benítez Reyes (Cádiz, 1960) acaba de publicar su última novela, El azar y viceversa, en la editorial Destino. La obra nos narra la historia de un menesteroso, de un superviviente, de un buscavidas, de un pícaro del siglo XX cuya biografía se encuentra sometida, sin descanso, a lo inesperado de los imprevistos, de la sorpresa, de la siempre enigmática fortuna. Como escenario, diferentes ciudades del sur de España y una época que discurre entre los años sesenta, setenta y ochenta. Benítez Reyes es autor de novelas, de ensayos y de libros de poemas; una extensa obra traducida al inglés, al italiano, al ruso, al portugués… Premiado con el Nadal por su novela Mercado de espejismos (2007) y el Nacional de Poesía por Vidas improbables (1996). Conversamos en una tarde de junio con Benítez Reyes, y este es el resultado.

¿Para tanto da la picaresca en España, que hasta es un género literario que perdura cinco siglos y llega a su novela?
Es posible que los grandes patrones narrativos no caduquen. No son procedimientos que se agoten por sí mismos. Se pueden parodiar, actualizar o transgredir, según lo que cada cual pretenda. El riesgo tal vez esté en limitarse a reproducirlos sin una marca distintiva.


El azar y viceversa… El protagonista de la obra siempre deambula entre la fortuna y la adversidad, como todo pícaro. Pero ¿cuál es del azar y cuál es de la viceversa? ¿Se podrían entender la una sin la otra?
El título de la novela pretende sugerir una especie de proposición disyuntiva, aunque un tanto artificiosa. El azar tal vez no tenga un antónimo exacto, ni siquiera la voluntad, que también puede ser azarosa. El protagonista está instalado en una inestabilidad continua. Y acaba comprendiendo que todo lo que se alza puede derrumbarse, que en cualquier momento puede perderse todo cuanto se consigue, tanto lo material como lo abstracto.


Dosis de humor salpican la novela. Un humor que le sirve al personaje para aliviar sus desgracias, no para entonar el chiste fácil. ¿Es ese el humor que le interesa a Felipe Benítez Reyes en la literatura?
En esta novela, el humor es el recurso que me pareció válido para poder contar una historia dramática de forma verosímil. Una historia dramática contada en tono dramático tiene sus riesgos, ¿verdad? Para mí, el humor consiste sobre todo en jugar con el pensamiento. Con la formulación imprevista. Con la descripción inesperada de la realidad.


Pueblos como Rota o Jerez de la Frontera y ciudades como Sevilla o Cádiz son lugares que aparecen en la novela y cuyos personajes ofrecen personalidad a la prosa del texto. ¿Cuál es, si la hay, la riqueza y la originalidad del habla andaluza? ¿En qué se manifiesta?
Andaluces eran los hermanos Álvarez Quintero y andaluces fueron Bécquer y Cernuda. No hay un patrón. El estilo no suele ser regional. Es menos autonómico que autónomo. Pero hay unas características de habla que, por supuesto, se reflejan en la escritura. La musicalidad de la frase o el afán metafórico, por ejemplo.


El azar y viceversa posee una sintaxis que evoca a la de los grandes clásicos de la literatura española… ¿Cree que tanta lectura de obras traducidas ha evaporado las singularidades sintácticas del español?
Un poco tal vez sí. Algunos autores jóvenes tienden a la frase corta. A la expresión sintética. Con muchos puntos. A mí me gustan las oraciones subordinadas, que suelen ser menos subordinadas de lo que parecen a primera vista.


Abunda el tono coloquial, pero también la elaboración, la redacción, de la lengua. ¿Qué ha pretendido con el uso de estos dos registros?
Mi pretensión era la de mantener un tono coloquial en un texto muy cargado de estilo. Equilibrar esos dos elementos que suelen ser incompatibles. Ese fue uno de los retos. El más complicado después de la configuración psicológica del personaje.


Como lector, ¿qué le exige Felipe Benítez Reyes a una buena novela?
Pues precisamente eso: que sea buena. Cada cual tiene sus parámetros de valoración, claro está. Lo peor que puede pasar es que al leer una novela tengas la impresión de estar perdiendo el tiempo.


Muchos han insistido en el sesgo tradicional de esta novela, pero en ella se introducen también elementos desconocidos en la novela picaresca, como el uso de la tercera persona para medir distancias en el relato. ¿Le ha interesado esta comunión entre la tradición y la novedad?
Es que escribir al margen de la tradición tal vez implique una arrogancia que sólo está al alcance no ya de los arrogantes, sino sobre todo de los imprudentes. Cuando te pones a escribir una novela, conviene tener claro que antes que tú han escrito Dickens, Cervantes o Nabokov, por ejemplo. A ningún médico se le ocurriría renegar de la tradición de la ciencia médica, a menos que tenga vocación de curandero.


¿Considera que solo así, de la mano de la tradición y del aporte personal, puede nacer algo verdaderamente rompedor con toda estética y con todo precedente?
Las rupturas con la tradición ocurren dentro de la tradición. Es más, son consecuencia de la tradición misma. Octavio Paz hablo de “la tradición de la ruptura”. Ese afán rupturista va en el lote. Pero, en fin, la tradición, más que romperla, quizá convenga limitarse a modularla.


Si comparamos la biografía de su protagonista con la de cualquier protagonista de la picaresca del Siglo de Oro, vemos que no se distancian demasiado. ¿Tan poco hemos evolucionado?
En lo esencial, el ser humano varía poco. Nace, crece, procura instalarse en el mundo, intenta ganarse la vida, se enamora, se desalienta, disfruta cuanto puede y al final se muere el día menos pensado.


¿Qué necesita un personaje para resultar creíble en una novela?
Imagino que muchos matices, pero sobre todo el de mantener una coherencia psicológica que refleje también la incoherencia intrínseca que padecemos los seres reales.


Frases de la novela como “cuando el espíritu se nos pone miserable, la verdad y la mentira se funden en algo que no es mentira ni es verdad” encajan en un libro de aforismos, ahora tan de moda. ¿Alguna publicación próxima en la cabeza?
Escribo algunos aforismos, pero no me gustan los aforismos. Es una contradicción que no logro interpretar. Siempre suenan a falso, a ocurrencia artificial… No sé. A lo mejor algún día me aplico el castigo de reunirlos y publicarlos.


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domingo, 7 de agosto de 2016

EL SUSPENSE



 (Publicado ayer en prensa)

El hecho de que estemos viviendo una situación política especialmente absurda no supone que se trate de una situación carente de una lógica interna bastante sólida. Es incluso posible que, más que a la exhibición de un comportamiento disparatado por parte de nuestros aspirantes a poderosos, estemos asistiendo a un ejercicio modélico de coherencia, al menos en el ámbito desconcertante de la paradoja. Intentemos dilucidar, en fin, ese misterio en el que nada es lo que parece y en el que todo es con exactitud lo que parece…

            El PP ganó las segundas elecciones con un resultado de mejora con respecto a las primeras, aunque con la peculiaridad de que se trató de una derrota más rotunda que la precedente, en tanto que el incremento de su mayoría simple no ha hecho sino acentuar su aislamiento y su imposibilidad de formar un gobierno consensuado. El PSOE, por su parte, ha recurrido a una estrategia pintoresca: adoptar el papel de ganador moral tras su catástrofe electoral, hasta el punto de que el candidato Sánchez parece no tener una conciencia clara de en qué consiste un candidato: un ente necesariamente renovable en el caso de que los votantes no se dejen seducir por su candidatura, a no ser que pensemos que el candidato idóneo de un partido es ese mártir que va perdiendo votos a cada día que pasa. En cuanto a Unidos Podemos, se ha demostrado que una alianza no conlleva necesariamente un mayor cupo de poder, sino en cualquier caso una mayor codicia estratégica, con ese inconveniente tan molesto que tienen las estrategias: el de acabar siendo fallidas. Y es que a veces la suma resta, ya que estamos en el territorio, como dije, de la paradoja. El caso de Ciudadanos, por su parte, resulta peculiar: una derecha moderada que procura promover el discurso del ultraliberalismo como una ideología filantrópica e incompatible con cualquier tipo de corrupción. No lo tiene fácil, claro está, lo que no impide que su distanciamiento enfático con respecto al PP, para evitar que se los considere intercambiables, le haga moverse, a falta de tierra propia, en tierra de nadie, en funciones de comodín potencial de quien se preste a alquilarle su partitura para violín y oboe. 

            Pintado quede el cuadro, en fin, con brocha gorda.

            Salvo que los políticos en pleno decidan que el gobierno idóneo es el de la ingobernabilidad, lo mejor está por venir. El PP difícilmente podrá redimirse de su condición de aliado tóxico para cualquiera. El PSOE, si decide no abstenerse en la investidura, estaría obligado a pactar con quienes lo ven no como socio, sino como presa. Podemos mantendrá su actitud de paciencia impaciente, a la espera de asaltar los cielos. Ciudadanos seguirá moviendo el bolso en la esquina. Las minorías nacionalistas, como siempre: al mejor postor. Y nosotros entre estupefactos y pasmados ante el misterio.

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jueves, 4 de agosto de 2016

SURTIDO DE TRUMPERÍAS

Un gallo canta un réquiem en Wisconsin cada vez que Donald Trump se tiñe de rubio pollito.


Si Donald Trump tuviera dos dedos de frente, el flequillo le quedaría un poco más atrás.


Más que de presidente de EEUU, Trump tiene pinta de tesorero del PP.


El verdadero lío vendrá cuando los republicanos descubran que Donald Trump es el hijo secreto de Zsa Zsa Gabor y de Boris Yeltsin.

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sábado, 30 de julio de 2016

Hay quien cree que la formulación eufemística de la muerte hace que el difunto esté menos muerto, pero me temo que el efecto final no sólo convierte el morirse en una cursilería, sino que además a veces ni se entiende del todo, como este titular periodístico de hoy: "SE APAGA LA VOZ FLAMENCA DE JOSÉ MENESE".

(Vale, la voz se le puede apagar a cualquiera si se queda afónico, por ejemplo, pero si alguien se muere ya es otra cosa: se le apagan también el hígado, los riñones y todo lo demás. Apagón general, digamos. Porque morirse no es apagarse, ni irse, ni dejarnos, ni volar. Morirse es morirse, y punto. Y las metáforas no pasan de ser flores de plástico sobre el ataúd.)

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LA BLANCURA

(Me acuerdo de la mancha de aceite -con forma de mapa de un país ilusorio- en el cartucho de papel blanco de las patatas fritas que un chavalillo vestido de blanco vendía por la playa, con su pregón en bucle y su bandeja de mimbre, compitiendo en oferta con el vendedor de camarones, vestido también de blanco, también con su pregón monótono, también con su bandeja de mimbre, aunque recubierta la suya por un paño húmedo y blanco, por la exigencia del género.
Me acuerdo de la blancura del sol cuando lo miraba de frente, en la orilla, ante el animal de espuma blanca que resonaba.
Hoy mi tiempo va hacia atrás, en fin, no sé muy bien por qué, por un camino blanco.)

viernes, 29 de julio de 2016

SUELTOS DE ACTUALIDADES

Si el PP destruyó los discos de Bárcenas, no me atrevo ni a imaginar lo que haría con los de Melendi.


"No es lo que parece, cariño. Esta persona está conmigo en nuestra cama por culpa del Sistema, que aboca a los obreros a los amores sumergidos".


En beneficio del realismo mágico, lo bueno sería que la persona contratada para destruir los discos de Bárcenas fuese el antiguo asistente de Echenique.
(Y que echaran fuego las tertulias politológicas.)


"La tontería más grande de este mundo consiste en intentar convencer a un tonto de que está diciendo tonterías", concluyó Perogrullo, y enseguida le llevaron la contraria y le afearon que dijese tonterías. 


Ha vuelto a ocurrir el prodigio dentro de su cerebro: una célula nómada chocó con otra en el lóbulo frontal, se despeñó hasta el lóbulo occipital y, en ese momento, con la célula aturdida aún por el golpe, Rajoy les dijo hoy a nuestros deportistas olímpicos: “Tenéis detrás una gran nación como es España, llena de españoles".


 Suponer que el PSOE y Unidos Podemos pueden pactar en nombre del concepto de "izquierda" es como dar por hecho que dos personas deben casarse porque a ambas les gusta el pato a la naranja.

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jueves, 28 de julio de 2016

martes, 26 de julio de 2016

DESDE EL LADO OSCURO

Y con esta instantánea de Qurro, el paparazzo de las celebridades de ultratumba, damos por cerrada la serie de lectores trasmundanos: